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miércoles, 26 de junio de 2019

SION Monte del Gran Rey

  • SION
Monte del Gran Rey
Salmo 2:6 Es el santo monte de Dios, allí reside el Rey Jesús, es su casa blanca, o casa rosada.
Salmo 68:67/69 Al monte de Sión lo escogió, lo amó y edificó su santuario.
El monte de sión representa nuestro corazón, donde Dios quiere reinar, residir, vivir, expresarse.
Apoc. 14:1/5.
¿En qué monte estamos? ¿Cuál necesitamos?

TABOR Monte de la alabanza

  • TABOR
Monte de la alabanza
Salmo 89:12
-En el A.T. hay dos términos que describen la alabanza:
Haplal que significa hacer ruido, que tenían que ver con voces de júbilo, aplaudir, utilizar los pies, etc.
Zaumar. Hacer música, melodías, cantar.
-En el N.T. encontramos la palabra eujaristein que significa “dar gracias” también sugiere una actitud de intimidad con la persona que es objeto de la alabanza.
-Las escrituras están llenas de explosiones de alabanza. De la alabanza surge el sentimiento básico del pueblo de Dios que es gozo y la alegría “no puede estar triste el corazón que alaba a Cristo”.
La llegada del reino de Dios a una vida implica la llegada del gozo y la alabanza, debemos desechar la quejabanza.
La palabra nos ordena alabar a Dios, es un deber, no puede depender del estado de ánimo, de los sentimientos o las circunstancias. (Job 1:21).
La vida misma del discípulo debe constituir una ofrenda continua de gratitud.
Sofonías 3:14/15

MORIAH Monte la prueba

  • MORIAH
Monte la prueba
Génesis 22: 1-2
-Nuestra fe y obediencia será puesta a prueba.
En este caso Abraham fue exigido al máximo, pasó la prueba y se constituyó en el padre de la fe. Dice la escritura que “creyó en esperanza contra esperanza”.
-Todos vamos a ser probados.
A dejar el camino de Cristo
A abandonar a los hermanos con los cuales nos criamos.
A desistir de una entrega mayor por la causa de Cristo quedar en “stand by”. Es cuando solo vemos pasar en tiempo por las canas y las arrugas y no por los frutos de la tarea.
1 Pedro 1:7/9 dice que nuestra fe es mucho más preciosa que el oro, pero va a ser sometida a prueba y prueba de fuego. Esta fe tiene que ser hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. El fin de pasar la prueba es obtener la salvación de nuestras almas.

OLIVOS, MONTE DE LOS

OLIVOS, MONTE DE LOS
Cadena de colinas redondeadas de piedra caliza situada en el lado oriental de Jerusalén, “distante el camino de un sábado” y separada de la ciudad por el valle de Cedrón. (Eze 11:23; Zac 14:4; Hch 1:12.) Esta cadena incluye tres cumbres principales. El monte Escopus, la más elevada y septentrional, alcanza una altura de 820 m., lo que supera la altitud media de Jerusalén. El que se ha dado en llamar monte de la Ofensa, monte de la Perdición o monte de Arruinamiento, es la cumbre más meridional, y se eleva 740 m. sobre el nivel del mar. El collado central, situado frente al monte del Templo, alcanza una altura de 812 m. en su punto más elevado, y es al que la Biblia suele denominar monte de los Olivos. En la antigüedad, esta serie de colinas se hallaba cubierta de palmeras, mirtos y árboles oleíferos, en particular olivos, de los que derivó su nombre. (Ne 8:15.) Sin embargo, cuando en 70 E.C. los romanos sitiaron Jerusalén, talaron los árboles del monte de los Olivos. (La Guerra de los Judíos, libro V, cap. XII, sec. 4.)
Con el monte de los Olivos se asocian acontecimientos notables de la historia bíblica. El rey David subió al monte de los Olivos descalzo y llorando mientras huía de su hijo rebelde, Absalón. (2Sa 15:14, 30, 32.) Fue allí, “a la derecha [o sur] del monte de Arruinamiento”, donde el rey Salomón edificó lugares altos para adoración idolátrica, que tiempo después el rey Josías hizo inservibles para ese propósito. (1Re 11:7; 2Re 23:13, nota.) En el siglo E.C., Jesucristo se reunió a menudo con sus discípulos en el jardín de Getsemaní, situado en el monte de los Olivos o en sus inmediaciones. (Mt 26:30, 36; Jn 18:1, 2.) Cuando Jesús y sus discípulos estaban en Jerusalén, acostumbraban a pasar la noche en Betania, en la ladera oriental del monte de los Olivos, seguramente en el hogar de Marta, María y Lázaro. (Mt 21:17; Mr 11:11; Lu 21:37; Jn 11:1.) Jesús inició su marcha triunfal hacia Jerusalén a lomos de un pollino probablemente desde Betfagué —cerca de Betania—, y pasó por el monte de los Olivos. (Mt 21:1, 2; Mr 11:1; Lu 19:29.) En este mismo lugar explicó a sus discípulos en qué consistiría la ‘señal de su presencia’ (Mt 24:3; Mr 13:3), y posteriormente, después de su resurrección, ascendió a los cielos desde allí. 

martes, 25 de junio de 2019

HERMÓN (Cosa Dedicada; Cosa Prohibida)

HERMÓN
(Cosa Dedicada; Cosa Prohibida).
El monte Hermón es la montaña más alta de las inmediaciones de Palestina. Los árabes le han dado el nombre de Jebel esh-Sheikh (que posiblemente signifique “Montaña del Anciano”) o Jebel eth-Thalj (que significa “Montaña de la Nieve”). Estos nombres se deben a que la cumbre del Hermón se encuentra cubierta de nieve casi todo el año. Podría decirse que la cima nevada se asemeja a la cabellera blanca de un anciano. En tiempos antiguos, los sidonios conocían esta montaña como “Sirión” y los amorreos la llamaban “Senir”. (Dt 3:8, 9.) Parece ser que este último nombre también se usó para referirse a una parte de la cordillera del Antilíbano. (1Cr 5:23.) Otro nombre que se le dio a esta montaña fue “Siyón” (no Sión). (Dt 4:47, 48.) El salmista dijo en lenguaje figurado que el Hermón y el Tabor clamaban gozosamente en el nombre de Jehová. (Sl 89:12.)
El monte Hermón se eleva a 2.814 m. sobre el nivel del mar y se extiende a lo largo de más o menos 30 Km. de N. a S., formando el extremo meridional de la cordillera del Antilíbano. Sus cumbres están unidas por una meseta. (Sl 42:6.) Está compuesto principalmente de piedra caliza, aunque en sus vertientes oriental y occidental aflora algo de basalto. La cima se halla totalmente yerma, salvo por los matorrales bajos que la salpican, pero más abajo hay abetos, árboles frutales y arbustos. En su parte inferior, las laderas occidental y meridional están ocupadas por viñedos.
En un día claro, la cumbre del monte Hermón proporciona un espléndido panorama de gran parte de Palestina. Hacia el O. se divisan las montañas del Líbano, la llanura de Tiro y el mar Mediterráneo; hacia el SO., el monte Carmelo; hacia el S., el valle del Jordán, con la cuenca de Huleh y el mar de Galilea y hacia el E., la llanura de Damasco.
La cumbre nevada del monte Hermón condensa los vapores nocturnos y produce un abundante rocío. “No hemos experimentado jamás —observó el naturalista del siglo XIX H. B. Tristram— un rocío tan copioso. Lo empapaba todo, y ni siquiera las tiendas ofrecían mucha protección.” (The Land of Israel, Londres, 1866, págs. 608, 609.) El rocío refrescante del Hermón preserva la vegetación durante la larga estación seca. (Sl 133:3; véase ROCÍO.) Las aguas del Jordán tienen su origen en las nieves del Hermón.
Antiguamente en el monte Hermón se cobijaban leones, leopardos y otros animales salvajes. (Can 4:8.) En tiempos recientes se han visto allí zorras, lobos, leopardos y osos sirios.
El monte Hermón llegó a ser el límite septentrional de la Tierra Prometida. (Jos 12:1; 13:2, 5, 8, 11.) Josué derrotó a los heveos, que residían al pie de ese monte. (Jos 11:1-3, 8, 16, 17.) Puede que la transfiguración de Jesucristo tuviese lugar en el monte Hermón (Mt 17:1; Mr 9:2; Lu 9:28; 2Pe 1:18), pues él estaba cerca, en Cesarea de Filipo, poco antes de este acontecimiento.

HOREB (Seco; Yermo)

HOREB
(Seco; Yermo).
“La montaña del Dios verdadero”, probablemente el monte Sinaí. (1Re 19:8; Éx 33:6.) Sin embargo, parece ser que Horeb por lo general designa la región montañosa de los alrededores del monte Sinaí, llamada también el desierto de Sinaí. (Dt 1:6, 19; 4:10, 15; 5:2; 9:8; 18:16; 29:1; 1Re 8:9; 2Cr 5:10; Sl 106:19; Mal 4:4; compárese con Éx 3:1, 2; Hch 7:30; véase SINAÍ núms. 1 y 2.)
El ángel de Jehová se le apareció a Moisés en Horeb en medio de la zarza ardiente, y le comisionó para sacar a Israel de Egipto. (Éx 3:1-15.) Más tarde, mientras los israelitas liberados estaban en Refidim, se quejaron de no tener agua para beber. De modo que, por mandato de Jehová, Moisés fue a una roca de Horeb (en la región montañosa) acompañado por algunos de los ancianos de Israel y golpeó la roca con su vara. Milagrosamente empezó a salir agua de la roca. (Éx 17:1-6; compárese con Sl 105:41.) Siglos después, el profeta Elías llegó hasta Horeb pasando por Beer-seba cuando huía de la vengativa reina Jezabel. (1Re 19:2-8.)

CARMELO

  • CARMELO
Monte del fuego de Dios
1 reyes 18:19 y 36/39.
Campo fructuoso. Antiguamente fue notable por su vegetación.
Allí Elías desafió a los sacerdotes de Baal y descendió fuego del cielo.
-Nadie puede hacer una obra duradera y estable sin el fuego de Dios. El fuego mediante el Espíritu Santo es lo que nos mueve. Ej. el foguista en los trenes antiguos.
Jesús nos bautizará en Espíritu Santo y fuego.
La verdadera intercesión se da con lenguas espirituales de fuego.
-Apenas se encienda fuego esto explota. Aleluya!
Jeremías 20:9 Es un fuego ardiente metido en los huesos.
-Es necesario experimentar el monte del fuego divino. Dios hizo al ser humano combustible, se enciende enseguida cuando alguien con el fuego de Dios se le acerca.

GÓLGOTHA

GÓLGOTHA
([Lugar del] Cráneo).
Lugar que se encontraba a las afueras de Jerusalén y en el que se fijó a Jesucristo en el madero. (Mt 27:33; Jn 19:17-22; Heb 13:12.) Cerca de allí había un camino y una tumba en un jardín. (Mt 27:39; Jn 19:41.) Al “Gólgotha” o “Lugar del Cráneo” también se le llama “Calvario” (Lu 23:33, Besson, BJ, Mod, TA), del latín calvaria(cráneo). El registro bíblico no dice que el Gólgota estuviera sobre una colina, aunque menciona el hecho de que algunos observaron a cierta distancia la ejecución en el madero. (Mr 15:40; Lu 23:49.)
La iglesia del Santo Sepulcro se encuentra en el lugar donde tradicionalmente se cree que estaba el Gólgota y la tumba de Jesús. En el siglo IV E.C., el emperador Constantino encomendó al obispo Macario la tarea de averiguar dónde había sido ejecutado Jesús, así como dónde estaba su tumba. El obispo llegó a la conclusión de que el templo de Adriano entonces existente, dedicado a Afrodita (Venus), se había erigido sobre ese lugar. Por lo tanto, Constantino ordenó la demolición de aquel templo y la construcción en su lugar de una basílica, que más tarde se amplió y modificó, hasta llegar a ser lo que hoy se conoce como la iglesia del Santo Sepulcro. Las excavaciones arqueológicas que se han efectuado desde 1960 indican que ese lugar se usó como cementerio, y se piensa que ya se usaba con este propósito en el primer siglo. Aunque en la actualidad se encuentra dentro de los muros de Jerusalén, se cree que en los días de Jesús se hallaba fuera de los muros de la ciudad.
Otra ubicación propuesta para el lugar de la ejecución de Jesús es “el Calvario de Gordon”, situado sobre un risco a unos 230 m. al NE. de la Puerta de Damasco. En 1842 se señaló como el posible emplazamiento del Gólgota y de la tumba de Jesús, y en 1883 el general C. G. Gordon, héroe militar británico, respaldó esa ubicación. Sin embargo, esta identificación se basó en conjeturas. Por otra parte, Gabriel Barkay, basándose en los descubrimientos arqueológicos, afirma que la tumba del Jardín, que con frecuencia se muestra a los turistas como el lugar de la muerte de Jesús, se labró y usó alrededor de los siglos VIII VII a. E.C., un hecho que no está en consonancia con la descripción que encontramos en Juan 19:41 de “una tumba conmemorativa nueva, en la cual nadie todavía había sido puesto”.(Biblical Archaeology Review, marzo/abril 1986, pág. 50.)
Con frecuencia, la emoción religiosa ha desempeñado un papel importante en la identificación del Gólgota. No hay pruebas arqueológicas que permitan relacionar el “Calvario de Gordon” con el Gólgota. Por otra parte, la ubicación de la iglesia del Santo Sepulcro se corresponde con los hallazgos arqueológicos, pero está basada en la tradición correspondiente al siglo IV. Respecto a este último emplazamiento, el Biblical Archaeology Review, (mayo/junio 1986, pág. 38) afirma: “No tenemos la absoluta certeza de que la ubicación del Santo Sepulcro sea el lugar de entierro de Jesús, pero no hay ningún otro sitio que ofrezca más credibilidad”. Por lo tanto, la identificación sigue basándose en conjeturas.